El Yoga y el Ayurveda son ciencias hermanas y se complementan entre sí. Es decir, no solamente equilibramos nuestros doshas a través de hierbas, alimentación o rutinas diarias, sino también a través de nuestra práctica de yoga.
La energía Kapha (agua y tierra) se caracteriza por ser pesada y densa. Así que, si tienes este dosha en exceso, puede que te sientas aletargado, perezoso y con el cuerpo pesado. Necesitas contrarrestar esta energía con una práctica más dinámica o activa. El Ashtanga Yoga o el Vinyasa son buenas opciones, ya que te ayudará a crear ese movimiento que necesitas, especialmente por la mañana.
Práctica recomendada de yoga
Empieza la práctica matutina con pranayamas de fuego – Kapalbhati o Bhastrika para aumentar tu capacidad pulmonar, oxigenarte y llenarte de vitalidad.
Kapalbhati – siéntate en una postura cómoda con la columna vertebral erguida y las manos descansando sobre las rodillas en jnana mudra. Comienza inhalando profundamente y luego exhala rápidamente 20 veces y de manera vigorosa a través de las fosas nasales al contraer los músculos abdominales. Deja que la inhalación ocurra de manera pasiva y natural entre las exhalaciones. Repite este ciclo de 20 exhalaciones rápidas 5 veces. Mantén un ritmo constante y enfocándote en la sensación de limpieza y energía que proporciona este ejercicio de respiración.
Bhastrika – siéntate con la espalda recta y los ojos cerrados. Inhala profundamente, eleva los brazos en cactus y exhala rápidamente con fuerza por la nariz mientras contraes el abdomen y bajas los brazos. Realiza 3 rondas de 20 respiraciones. Mantén un ritmo constante, coordinando la respiración con el movimiento de los brazos en cactus arriba y abajo y del abdomen.
Continua con varias series de Surya Namaskar (Saludo al sol). Realízalas de forma dinámica para estimular el cuerpo y entrar en calor.
Asanas de aperturas de pecho son lo tuyo. Te ayudarán a movilizar la zona donde reside esta energía, liberando emociones y limpiando pulmones al abrir pecho y corazón. Añade algunas asanas de torsión para drenar el exceso de líquido que suele retener Kapha.
Aquí te dejo algunos ejemplos de asanas que te irán bien:
URDWA MUKHA SVANASANA – La postura del perro boca arriba

Comienza en una posición de plancha con las manos y los pies en el suelo, las manos debajo de los hombros y los dedos apuntando hacia adelante. Desde aquí, empuja el suelo con las manos, levanta el torso y la cabeza hacia arriba mientras enderezas los brazos, manteniendo las piernas extendidas y los pies firmemente apoyados en el suelo. Levanta el pecho hacia adelante y hacia arriba, estirando el cuello y mirando hacia adelante.
SETU BANDHASANA - La postura del puente

Acuéstate boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo, cerca de las caderas. Coloca los brazos a los lados del cuerpo con las palmas hacia abajo. Levanta las caderas hacia el techo mientras empujas hacia abajo con los pies y los hombros, creando un arco suave en la espalda baja.
PURVOTTANASANA – La postura de plancha hacia arriba

Siéntate en el suelo con las piernas estiradas frente a ti y las manos apoyadas detrás de ti, con los dedos apuntando hacia los pies y las palmas apoyadas en el suelo. Levanta las caderas hacia el techo mientras enderezas los brazos y las piernas, formando una línea diagonal desde los hombros hasta los talones. Mantén el pecho abierto y los hombros relajados mientras empujas hacia arriba desde el suelo con las manos y los talones, creando una extensión completa del cuerpo.
ARDHA MATSYENDRASANA – La postura de media torsión sentada

Siéntate en el suelo con las piernas extendidas. Dobla la rodilla derecha y crúzala sobre la pierna izquierda extendida. Lleva el pie derecho junto al lado exterior de la rodilla izquierda. Gira el torso hacia la derecha, colocando el brazo izquierdo en el exterior de la rodilla y el brazo derechos detrás de ti para apoyarte. Mantén la columna vertebral erguida y gira la cabeza hacia la derecha. Respira profundamente y sostén la postura antes de cambiar de lado.
USHTRASANA – La postura del camello

Arrodíllate en el suelo con las rodillas separadas a la anchura de las caderas. Coloca las manos en las caderas con los dedos apuntando hacia abajo. Inclínate hacia atrás, llevando las manos a los talones mientras arqueas la espalda y levantas el pecho hacia el techo.
MATYASANA – La postura del pez

Acuéstate boca arriba con las piernas estiradas y los brazos a los lados del cuerpo. Coloca las manos debajo de las caderas con las palmas hacia abajo y los codos cerca del cuerpo. Levanta el pecho arqueando la espalda, apoyando el peso del cuerpo en los codos y manteniendo la cabeza colgando hacia atrás, con la corona de la cabeza en el suelo.
Esta secuencia consiste en su mayoría de posturas de extensiones hacia atrás, por lo que debes realizar un descanso entre cada una de ellas, porque necesitas compensar la zona lumbar. Balasana, la postura del niño, es ideal para ello. Realízala durante 5 respiraciones profundas después de cada asana.
¡Espero que la disfrutes y me cuentes tus sensaciones!