El Yoga y el Ayurveda son ciencias hermanas y se complementan entre sí. No solamente equilibramos nuestros doshas a través de hierbas, alimentación o rutinas diarias, sino también a través de nuestra práctica de yoga.
Las personas con predominancia Vata (aire y éter) suelen ser volátiles, activas y poco dadas a las rutinas, por lo que si tienes este dosha en exceso puede que te sientas nervioso e inestable. Ya sé que te encanta el movimiento, las prácticas activas y terminas con la agenda llena de planes, pero necesitas justamente lo contrario para contrarrestar esta energía tan volátil y encontrar tu equilibrio. Las prácticas de yoga más estático como es el Hatha o el Yin Yoga te irán muy bien.
Práctica recomendada de yoga
Empieza la práctica matutina con 10 o 15 min. de Pranayama Nadi Shodana, para calmar,
purificar y equilibrar. La puedes hacer en la postura de Virasana, buena para equilibrar Vata.
VIRASANA – La postura del héroe

Siéntate con las rodillas dobladas y los pies separados a la anchura de las caderas, los glúteos descansando entre los talones. Mantén la columna vertebral recta y las manos apoyadas en las rodillas o en el regazo.
Cierra la fosa nasal derecha con el pulgar y exhala completamente por la fosa nasal izquierda, luego inhala por la misma fosa nasal izquierda. Luego, cierra la fosa nasal izquierda con el dedo anular, suelta el pulgar y exhala por la fosa nasal derecha, seguido de una inhalación por la misma fosa nasal. Continúa alternando entre ambas fosas nasales, manteniendo un ritmo constante y una respiración suave.
Continua con la serie Pawanmuktasana (movilidad articular) para lubricar articulaciones combatir la rigidez matutina que te caracteriza.
Sigue con un par de rondas de Surya Namaskar (Saludo al sol) con una velocidad lenta.
ASANAS DE EQUILIBRIO PARA ENRAIZARTE
GARUDASANA - La postura del águila

Colócate de pie y dobla ligeramente las rodillas. Luego, cruza el pie derecho por encima del muslo izquierdo y envuelve el pie alrededor de la pantorrilla izquierda. Cruza los brazos en frente del pecho, doblando los codos y envuelve el brazo derecho por encima del izquierdo. Finalmente, une las palmas de las manos o presiona el dorso de las manos entre sí, manteniendo la columna erguida y el equilibrio.
ASANAS DE FLEXIÓN HACIA ADELANTE.
Con ellas trabajarás el colon, caderas y pelvis, zona en la que reside la energía Vata. Las flexiones harán que tu práctica sea más introspectiva, ayudándote a calmar el sistema nervioso.
PASCHIMOTTANASANA – La postura de la pinza

Siéntate en el suelo con las piernas estiradas hacia adelante y los pies flexionados hacia ti. Inhala y alarga la columna vertebral, luego exhala y inclínate hacia adelante desde las caderas, alcanzando los pies con las manos o agarrando donde puedas. Mantén la espalda lo más recta posible mientras te inclinas hacia adelante, manteniendo la cabeza alineada con la columna vertebral.
MALASANA – Postura de la rana

Comienza de pie con los pies separados más o menos a la anchura de las caderas. Luego, baja lentamente hacia una posición de cuclillas manteniendo los pies planos en el suelo y las rodillas hacia afuera. Finalmente, une las manos en el centro del pecho y empuja los codos contra las rodillas para abrir la cadera y mantener el equilibrio.
BALASANA – La postura del niño

Arrodíllate en el suelo con las rodillas separadas a la anchura de las caderas y los pies juntos detrás de ti. Luego, exhala y baja el torso hacia adelante, extendiendo los brazos hacia delante o relajándolos a lo largo del cuerpo. Descansa la frente en el suelo y lleva las caderas hacia los talones, manteniendo la postura durante varias respiraciones para sentir el estiramiento en la espalda baja y los hombros.
Las invertidas también te irán bien para esto.
Termina tu práctica con un largo Savasana.
¡Espero que la disfrutes y me cuentes tus sensaciones!
Namasté